(8 Porciones)

80 g de harina de almendras

120 g de azúcar flor

2 claras (deben estar

24 horas en el refrigerador

para envejecerlas,

lo que es clave para el

éxito de los macarones)

20 g de azúcar

Colorante comestible negro

l200 g de frutos rojos

300 g de queso tipo Philadelphia

40 g de azúcar flor

100 ml de crema de leche

Ralladura de 2 limones

80 g de harina de almendras

120 g de azúcar flor

2 claras (deben estar

24 horas en el refrigerador

para envejecerlas,

lo que es clave para el

éxito de los macarones)

20 g de azúcar

Colorante comestible negro

l200 g de frutos rojos

300 g de queso tipo Philadelphia

40 g de azúcar flor

100 ml de crema de leche

Ralladura de 2 limones

Colocar la harina de almendras y el azúcar flor en un bol. Colar y esparcir sobre una lata para horno. Tostar a 150 °C por 5 minutos y retirar. En otro bol, batir las claras hasta que comiencen a formar pequeñas puntas, incorporar el azúcar y batir hasta obtener puntas firmes.

Agregar con un colador la mezcla de harina y azúcar al batido de claras y mezclar con una espátula de goma o silicona.

Incorporar un poco de colorante negro e integrar bien para obtener un tono gris uniforme. Colocar la mezcla en una manga con punta lisa mediana y formar los macarones sobre una lata cubierta con papel mantequilla a una distancia de 4 a 5 cm entre sí. El diámetro de un macarón es de 5 a 6 cm. Dejar los macarones en la placa 1 hora hasta que sequen bien, se forme una costra crocante y aumente su volumen, manteniendo su interior húmedo. Hornear por unos 12 minutos a 150 °C. Retirar del horno y dejar enfriar por unos minutos. Luego, colocar un poquito de agua por debajo del papel mantequilla y con la ayuda de una espátula levantarlos y colocarlos sobre una rejilla para que se enfríen.

Para la crema de queso En un bol, colocar el queso tipo Philadelphia, el azúcar flor y mezclar con espátula. En bol aparte, batir la crema a medio punto e incorporar a la mezcla anterior.

Añadir la ralladura de limón y mezclar. Colocar la preparación en una manga pastelera con punta lisa mediana. Dejar en el refrigerador por 2 horas.

Colocar la mezcla de cheesecake sobre la base de cada macarón y decorar con los frutos rojos limpios y cortados en rodajitas. Conservar en el refrigerador hasta 3 días.



Colocar la harina de almendras y el azúcar flor en un bol. Colar y esparcir sobre una lata para horno. Tostar a 150 °C por 5 minutos y retirar. En otro bol, batir las claras hasta que comiencen a formar pequeñas puntas, incorporar el azúcar y batir hasta obtener puntas firmes.



Agregar con un colador la mezcla de harina y azúcar al batido de claras y mezclar con una espátula de goma o silicona.



Incorporar un poco de colorante negro e integrar bien para obtener un tono gris uniforme. Colocar la mezcla en una manga con punta lisa mediana y formar los macarones sobre una lata cubierta con papel mantequilla a una distancia de 4 a 5 cm entre sí. El diámetro de un macarón es de 5 a 6 cm. Dejar los macarones en la placa 1 hora hasta que sequen bien, se forme una costra crocante y aumente su volumen, manteniendo su interior húmedo. Hornear por unos 12 minutos a 150 °C. Retirar del horno y dejar enfriar por unos minutos. Luego, colocar un poquito de agua por debajo del papel mantequilla y con la ayuda de una espátula levantarlos y colocarlos sobre una rejilla para que se enfríen.



Para la crema de queso En un bol, colocar el queso tipo Philadelphia, el azúcar flor y mezclar con espátula. En bol aparte, batir la crema a medio punto e incorporar a la mezcla anterior.



Añadir la ralladura de limón y mezclar. Colocar la preparación en una manga pastelera con punta lisa mediana. Dejar en el refrigerador por 2 horas.



Colocar la mezcla de cheesecake sobre la base de cada macarón y decorar con los frutos rojos limpios y cortados en rodajitas. Conservar en el refrigerador hasta 3 días.