(10 Porciones)

Pionono de chocolate (hecho al horno con huevos, azúcar, harina y cacao)

 Para la mousse blanca

 100 g de chocolate blanco

200 ml de crema de leche

 Para la mousse de café

3 cucharadas de café instantáneo

3 cucharadas de azúcar

200 ml de crema de leche

 Para la mousse negra

 100 g de chocolate semiamargo

200 ml de crema de leche

Pionono de chocolate (hecho al horno con huevos, azúcar, harina y cacao)

 Para la mousse blanca

 100 g de chocolate blanco

200 ml de crema de leche

 Para la mousse de café

3 cucharadas de café instantáneo

3 cucharadas de azúcar

200 ml de crema de leche

 Para la mousse negra

 100 g de chocolate semiamargo

200 ml de crema de leche

Para la mousse blanca, derretir el chocolate. Batir la crema a medio punto. Combinarlos. Batir hasta que tome punto chantillí.

Para la mousse de café, disolver el café con unas gotas de agua caliente, agregar el azúcar y mezclar. Batir la crema a medio punto y agregar la mezcla de café. Batir hasta que tome punto chantillí.

Para la mousse negra, derretir el chocolate. Batir la crema a medio punto. Combinarlos. Batir hasta que tome punto chantillí.

Para el armado, disponer en el fondo del molde el pionono de chocolate. Cubrir con el mousse negra. Llevar al refrigerador y cuando haya empezado a endurecer, disponer por encima la mousse blanca. Llevar nuevamente al frío y, nuevamente, cuando la mousse clara comience a tomar cuerpo, cubrir con la mousse de café. Llevar al refrigerador hasta enfriar bien.



Para la mousse blanca, derretir el chocolate. Batir la crema a medio punto. Combinarlos. Batir hasta que tome punto chantillí.



Para la mousse de café, disolver el café con unas gotas de agua caliente, agregar el azúcar y mezclar. Batir la crema a medio punto y agregar la mezcla de café. Batir hasta que tome punto chantillí.



Para la mousse negra, derretir el chocolate. Batir la crema a medio punto. Combinarlos. Batir hasta que tome punto chantillí.



Para el armado, disponer en el fondo del molde el pionono de chocolate. Cubrir con el mousse negra. Llevar al refrigerador y cuando haya empezado a endurecer, disponer por encima la mousse blanca. Llevar nuevamente al frío y, nuevamente, cuando la mousse clara comience a tomar cuerpo, cubrir con la mousse de café. Llevar al refrigerador hasta enfriar bien.