(4 Porciones)

50 g de mantequilla

2 cucharadas de harina

600 ml de leche

2 yemas

100 g de queso cheddar

1 cucharada de aceite

2 cebollas

750 g de carne de res molida

500 ml de vino tinto

200 ml de salsa de tomate

Sal y pimienta, a gusto

1 cucharadita de ají molido

1 cucharadita de orégano

500 g de spaghetti

2 cucharadas de pan rallado

50 g de mantequilla

2 cucharadas de harina

600 ml de leche

2 yemas

100 g de queso cheddar

1 cucharada de aceite

2 cebollas

750 g de carne de res molida

500 ml de vino tinto

200 ml de salsa de tomate

Sal y pimienta, a gusto

1 cucharadita de ají molido

1 cucharadita de orégano

500 g de spaghetti

2 cucharadas de pan rallado

Fundir la mantequilla en una olla, añadir la harina y cocer removiendo durante 1minuto. Agregar la leche, sin dejar de remover para que no se formen grumos. Cocer a fuego moderado por 5 minutos hasta que espese.

Retirar del fuego, dejar pasar el calor fuerte y agregar las yemas semibatidas. Mezclar bien e incorporar el queso cheddar rallado. Reservar.

Calentar el aceite en una cacerola y sofreír las cebollas picadas. Agregar la carne de res molida y cocer sobre fuego fuerte revolviendo hasta que se dore. Verter el vino tinto y dejar evaporar el alcohol. Añadir la salsa de tomate. Llevar a punto de ebullición, bajar el fuego y cocer durante 20 minutos. Salpimentar a gusto y condimentar con el ají molido y el orégano.

Hervir abundante agua con sal y cocer spaghetti hasta que estén al dente. Escurrir y reservar.

Mezclar 4/5 de los spaghetti con 2 claras de huevo. Ubicar la mitad en una fuente para horno aceitada y distribuir por encima la preparación de carne picada.

Mezclar los spaghetti restantes con la salsa de queso y colocar sobre la carne. Espolvorear con 2 cucharadas de pan blanco rallado y gratinar en horno precalentado a temperatura moderada durante 40 minutos.



Fundir la mantequilla en una olla, añadir la harina y cocer removiendo durante 1minuto. Agregar la leche, sin dejar de remover para que no se formen grumos. Cocer a fuego moderado por 5 minutos hasta que espese.



Retirar del fuego, dejar pasar el calor fuerte y agregar las yemas semibatidas. Mezclar bien e incorporar el queso cheddar rallado. Reservar.



Calentar el aceite en una cacerola y sofreír las cebollas picadas. Agregar la carne de res molida y cocer sobre fuego fuerte revolviendo hasta que se dore. Verter el vino tinto y dejar evaporar el alcohol. Añadir la salsa de tomate. Llevar a punto de ebullición, bajar el fuego y cocer durante 20 minutos. Salpimentar a gusto y condimentar con el ají molido y el orégano.



Hervir abundante agua con sal y cocer spaghetti hasta que estén al dente. Escurrir y reservar.



Mezclar 4/5 de los spaghetti con 2 claras de huevo. Ubicar la mitad en una fuente para horno aceitada y distribuir por encima la preparación de carne picada.



Mezclar los spaghetti restantes con la salsa de queso y colocar sobre la carne. Espolvorear con 2 cucharadas de pan blanco rallado y gratinar en horno precalentado a temperatura moderada durante 40 minutos.