(12 Porciones)

80 g de harina de

almendras

120 g de azúcar

flor

2 Claras (deben estar

24 horas en el refrigerador

para envejecerlas: esta es

la clave para el éxito de los

macarons)

20 g de azúcar

Colorante comestible de

diferentes colores

250 g de helado de menta

250 g de helado de

chocolate amargo

80 g de harina de

almendras

120 g de azúcar

flor

2 Claras (deben estar

24 horas en el refrigerador

para envejecerlas: esta es

la clave para el éxito de los

macarons)

20 g de azúcar

Colorante comestible de

diferentes colores

250 g de helado de menta

250 g de helado de

chocolate amargo

Colocar la harina de almendras y el azúcar flor en un bol. Tamizar y esparcir sobre una placa para horno. Tostar a 150° C por 5 minutos y retirar.

En otro bol, batir las claras con una batidora eléctrica hasta que comiencen a formar pequeños picos, incorporar el azúcar y batir hasta obtener picos firmes.

Separar el batido en porciones y colocar en tantos boles como colorantes se tenga para colorear. Agregar a cada porción el colorante comestible deseado y mezclar para obtener colores uniformes y definidos. Agregar con un tamiz la mezcla de harina de almendras y azúcar a las claras batidas y mezclar con movimientos envolventes con una espátula de goma o silicona.

Colocar la mezcla en una manga con pico liso mediano y formar los macarons sobre una placa para horno cubierta con papel encerado dejando 4 o 5 cm de separación entre sí. El diámetro aproximado de un macaron es de 5 a 6 cm. Dejar los macarons en la placa por 1 hora hasta que sequen bien, para que se forme una costra crocante y aumente su volumen manteniendo su interior húmedo. Hornear unos 12 minutos a 150 °C. Retirar del horno y dejar enfriar por unos minutos. Luego, colocar un poquito de agua por debajo del papel encerado y con la ayuda de una espátula levantarlos y colocarlos sobre una rejilla. Dejar enfriar por completo y reservar.

Con la ayuda de una cuchara para servir helado, colocar pequeñas porciones de helado de diferentes sabores sobre los macarons y taparlos sin hacer mucha presión. Consumir enseguida.



Colocar la harina de almendras y el azúcar flor en un bol. Tamizar y esparcir sobre una placa para horno. Tostar a 150° C por 5 minutos y retirar.



En otro bol, batir las claras con una batidora eléctrica hasta que comiencen a formar pequeños picos, incorporar el azúcar y batir hasta obtener picos firmes.



Separar el batido en porciones y colocar en tantos boles como colorantes se tenga para colorear. Agregar a cada porción el colorante comestible deseado y mezclar para obtener colores uniformes y definidos. Agregar con un tamiz la mezcla de harina de almendras y azúcar a las claras batidas y mezclar con movimientos envolventes con una espátula de goma o silicona.



Colocar la mezcla en una manga con pico liso mediano y formar los macarons sobre una placa para horno cubierta con papel encerado dejando 4 o 5 cm de separación entre sí. El diámetro aproximado de un macaron es de 5 a 6 cm. Dejar los macarons en la placa por 1 hora hasta que sequen bien, para que se forme una costra crocante y aumente su volumen manteniendo su interior húmedo. Hornear unos 12 minutos a 150 °C. Retirar del horno y dejar enfriar por unos minutos. Luego, colocar un poquito de agua por debajo del papel encerado y con la ayuda de una espátula levantarlos y colocarlos sobre una rejilla. Dejar enfriar por completo y reservar.



Con la ayuda de una cuchara para servir helado, colocar pequeñas porciones de helado de diferentes sabores sobre los macarons y taparlos sin hacer mucha presión. Consumir enseguida.