(8 Porciones)

125 g de harina

1 cucharadita de

polvo para hornear

30 g de cacao amargo

en polvo

1/4 de cucharadita de sal

75 g de azúcar

5 yemas

70 ml de aceite de maíz

5 claras

2 cucharaditas de

esencia de vainilla

125 g de harina

1 cucharadita de

polvo para hornear

30 g de cacao amargo

en polvo

1/4 de cucharadita de sal

75 g de azúcar

5 yemas

70 ml de aceite de maíz

5 claras

2 cucharaditas de

esencia de vainilla

Cernir 2 veces la harina con el polvo de hornear, el cacao amargo en polvo, la cucharadita de sal y el azúcar. Reservar.

Batir las yemas con el aceite de maíz, hasta que estén espumosas.

Batir las claras a punto de nieve, agregar el azúcar en forma de lluvia y seguir batiendo hasta obtener un merengue bien firme.

Incorporar el cernido de harina al batido de yemas con movimientos envolventes. Aromatizar con la esencia de vainilla y mezclar suavemente.

Incorporar el merengue, también, con movimientos envolventes.

Verter la preparación en un molde con tubo central con el fondo forrado de papel encerado, sin engrasar ni enharinar.

Hornear a 180°C durante 45 minutos. Retirar, dejar enfriar y desmoldar sobre una rejilla.



Cernir 2 veces la harina con el polvo de hornear, el cacao amargo en polvo, la cucharadita de sal y el azúcar. Reservar.



Batir las yemas con el aceite de maíz, hasta que estén espumosas.



Batir las claras a punto de nieve, agregar el azúcar en forma de lluvia y seguir batiendo hasta obtener un merengue bien firme.



Incorporar el cernido de harina al batido de yemas con movimientos envolventes. Aromatizar con la esencia de vainilla y mezclar suavemente.



Incorporar el merengue, también, con movimientos envolventes.



Verter la preparación en un molde con tubo central con el fondo forrado de papel encerado, sin engrasar ni enharinar.



Hornear a 180°C durante 45 minutos. Retirar, dejar enfriar y desmoldar sobre una rejilla.