(8 Porciones)

1 bollo de masa para pizza

(receta en ediciones anteriores)

3 cucharadas de salsa de tomate

125 g (1/2 taza) de queso parmesano

1 berenjena (melanzana en italiano)

1 diente de ajo (opcional)

1 tomate

160 g (2/3 de taza) de queso mozzarella

60 g (1/4 de taza) de queso provolone

50 g (un poco menos de ¼ de taza)

de aceitunas negras sin cuesco

1 cucharada de albahaca

Aceite de oliva, a gusto

1 bollo de masa para pizza

(receta en ediciones anteriores)

3 cucharadas de salsa de tomate

125 g (1/2 taza) de queso parmesano

1 berenjena (melanzana en italiano)

1 diente de ajo (opcional)

1 tomate

160 g (2/3 de taza) de queso mozzarella

60 g (1/4 de taza) de queso provolone

50 g (un poco menos de ¼ de taza)

de aceitunas negras sin cuesco

1 cucharada de albahaca

Aceite de oliva, a gusto

Estirar la masa para pizza en forma circular, ubicarla en un molde y distribuir la salsa de tomate en la superficie.

Hornear a 220 °C durante 8 minutos, aproximadamente. Retirar y espolvorear con el queso parmesano

Asar la berenjena cortada en rodajas en una plancha aceitada y, si lo quiere, frotada con el ajo

Disponer las rodajas de berenjena sobre la pizza, distribuir los tomates cortados en rodajas y esparcir por último el queso mozzarella rallado grueso y el queso provolone rallado.

Distribuir las aceitunas negras deshuesadas y la albahaca picada. Rociar con hilos de aceite de oliva y cocer en horno caliente hasta que el queso se funda.



Estirar la masa para pizza en forma circular, ubicarla en un molde y distribuir la salsa de tomate en la superficie.



Hornear a 220 °C durante 8 minutos, aproximadamente. Retirar y espolvorear con el queso parmesano



Asar la berenjena cortada en rodajas en una plancha aceitada y, si lo quiere, frotada con el ajo



Disponer las rodajas de berenjena sobre la pizza, distribuir los tomates cortados en rodajas y esparcir por último el queso mozzarella rallado grueso y el queso provolone rallado.



Distribuir las aceitunas negras deshuesadas y la albahaca picada. Rociar con hilos de aceite de oliva y cocer en horno caliente hasta que el queso se funda.