(8 Porciones)

1 masa sablée

60 ml de leche

80 g de castañas en almíbar

3 gr de gelatina sin sabor

30 ml de agua fría

350 g de ricota

30 g de azúcar

1 cucharadita de esencia de vainilla

125 ml de crema de leche

1 masa sablée

60 ml de leche

80 g de castañas en almíbar

3 gr de gelatina sin sabor

30 ml de agua fría

350 g de ricota

30 g de azúcar

1 cucharadita de esencia de vainilla

125 ml de crema de leche

Estirar la masa con un rodillo, forrar un molde para tarta. Cocinar en horno precalentado a temperatura moderada, 180° C, de 20 a 30 minutos.

Colocar la leche y las castañas picadas en una cacerola. Llevar a hervor y agregar la gelatina hidratada y disuelta en el agua fría.

Añadir el requesón y mezclar. Incorporar el azúcar y perfumar con la esencia de vainilla. Integrar bien.

Batir la crema de leche hasta que espese y agregarla a la preparación anterior con movimientos suaves.

Volcar el relleno sobre la base de tarta fría y dejar en el refrigerador por 3 horas antes de servir.



Estirar la masa con un rodillo, forrar un molde para tarta. Cocinar en horno precalentado a temperatura moderada, 180° C, de 20 a 30 minutos.



Colocar la leche y las castañas picadas en una cacerola. Llevar a hervor y agregar la gelatina hidratada y disuelta en el agua fría.



Añadir el requesón y mezclar. Incorporar el azúcar y perfumar con la esencia de vainilla. Integrar bien.



Batir la crema de leche hasta que espese y agregarla a la preparación anterior con movimientos suaves.



Volcar el relleno sobre la base de tarta fría y dejar en el refrigerador por 3 horas antes de servir.