(48 Porciones)

1 taza de harina

3/4 de taza de harina con polvos de hornear

1 cdita. de sal

2 cdas. de mantequilla derretida

3/4 de taza de agua fría

4 cdas. de mantequilla

Azúcar

1 taza de harina

3/4 de taza de harina con polvos de hornear

1 cdita. de sal

2 cdas. de mantequilla derretida

3/4 de taza de agua fría

4 cdas. de mantequilla

Azúcar

Para la masa, mezclar las harinas y la sal en un bol. Realizar un hueco en el medio y colocar la mantequilla derretida y el agua. Mezclar con la punta de los dedos, hasta obtener una masa lisa. Reservar en el refrigerador durante 30 minutos.

Colocar el resto de la mantequilla entre dos papeles encerados y estirar con un rodillo hasta obtener un cuadrado.

Estirar la masa en forma de cruz sobre una mesada apenas enharinada. Colocar la mantequilla en el centro. Doblar los extremos del amasijo sobre la mantequilla. Estirar bien, cubrir con papel film y llevar al refrigerador.

Volver a estirar la masa sobre una mesada apenas enharinada en forma de rectángulo. Doblar en 3 partes: primero llevar un extremo hacia el centro y luego colocar el otro extremo sobre este. Cubrir y volver a llevar al refrigerador.

Estirar la masa nuevamente sobre una superficie de trabajo enharinada y, en esta ocasión, doblarla en 4. Cubrir con papel film y volver al refrigerador. Repetir este procedimiento 3 veces más.Con un rodillo, estirar la masa hasta que tenga alrededor de ½ cm de espesor. Espolvorear con azúcar toda la superficie, de a cucharadas.

Enrollar uno de los extremos de la masa hasta la mitad, presionando ligeramente para que quede firme. Luego, enrollar el otro extremo, también ejerciendo una leve presión.

Cortar porciones de alrededor de ½ cm de espesor. Distribuir en una bandeja para horno forrada con papel encerado engrasado. Cocinar en horno precalentado, a temperatura alta (alrededor de 220 °C) hasta que estén doradas. Dejar enfriar bien antes de servir.



Para la masa, mezclar las harinas y la sal en un bol. Realizar un hueco en el medio y colocar la mantequilla derretida y el agua. Mezclar con la punta de los dedos, hasta obtener una masa lisa. Reservar en el refrigerador durante 30 minutos.



Colocar el resto de la mantequilla entre dos papeles encerados y estirar con un rodillo hasta obtener un cuadrado.



Estirar la masa en forma de cruz sobre una mesada apenas enharinada. Colocar la mantequilla en el centro. Doblar los extremos del amasijo sobre la mantequilla. Estirar bien, cubrir con papel film y llevar al refrigerador.



Volver a estirar la masa sobre una mesada apenas enharinada en forma de rectángulo. Doblar en 3 partes: primero llevar un extremo hacia el centro y luego colocar el otro extremo sobre este. Cubrir y volver a llevar al refrigerador.



Estirar la masa nuevamente sobre una superficie de trabajo enharinada y, en esta ocasión, doblarla en 4. Cubrir con papel film y volver al refrigerador. Repetir este procedimiento 3 veces más.Con un rodillo, estirar la masa hasta que tenga alrededor de ½ cm de espesor. Espolvorear con azúcar toda la superficie, de a cucharadas.



Enrollar uno de los extremos de la masa hasta la mitad, presionando ligeramente para que quede firme. Luego, enrollar el otro extremo, también ejerciendo una leve presión.



Cortar porciones de alrededor de ½ cm de espesor. Distribuir en una bandeja para horno forrada con papel encerado engrasado. Cocinar en horno precalentado, a temperatura alta (alrededor de 220 °C) hasta que estén doradas. Dejar enfriar bien antes de servir.