(6 Porciones)

140 g de mantequilla

100 g de azúcar flor

250 g de harina

1 yema

Relleno de chocolate y

mascarpone:

150 g de chocolate

blanco

150 ml de crema

de leche

150 g de queso

mascarpone

25 g de azúcar flor

Azúcar flor, para

espolvorear

Crema de leche

batida, para decorar

Chocolate blanco

rallado, para decorar

140 g de mantequilla

100 g de azúcar flor

250 g de harina

1 yema

Relleno de chocolate y

mascarpone:

150 g de chocolate

blanco

150 ml de crema

de leche

150 g de queso

mascarpone

25 g de azúcar flor

Azúcar flor, para

espolvorear

Crema de leche

batida, para decorar

Chocolate blanco

rallado, para decorar

Trabajar la mantequilla junto con el azúcar flor y la harina con un cornet hasta obtener una consistencia arenosa.

Incorporar a la preparación anterior la yema. Continuar trabajando los ingredientes hasta obtener una masa lisa y homogénea. Cubrir con papel film y reservar en el refrigerador durante 1 hora. Retirar.

Estirar la masa a 3 mm de espesor y forrar los moldes individuales para pie apenas engrasados. Reservar en el congelador durante 2 horas o hasta que la masa esté completamente firme. Hornear 170° C durante 15 minutos o hasta que estén apenas dorados.

Para el relleno, picar el chocolate blanco en trozos y disponer dentro de un bol. Calentar la crema hasta que rompa el hervor y verter sobre el chocolate picado. Mezclar hasta emulsionar los ingredientes. Dejar enfriar la preparación y añadir el mascarpone junto con el azúcar glass. Mezclar hasta obtener una crema suave y homogénea.

Rellenar las bases con la crema de chocolate y mascarpone. Espolvorear la mitad de la superficie con azúcar flor. Decorar con un copo de crema batida y chocolate blanco rallado.



Trabajar la mantequilla junto con el azúcar flor y la harina con un cornet hasta obtener una consistencia arenosa.



Incorporar a la preparación anterior la yema. Continuar trabajando los ingredientes hasta obtener una masa lisa y homogénea. Cubrir con papel film y reservar en el refrigerador durante 1 hora. Retirar.



Estirar la masa a 3 mm de espesor y forrar los moldes individuales para pie apenas engrasados. Reservar en el congelador durante 2 horas o hasta que la masa esté completamente firme. Hornear 170° C durante 15 minutos o hasta que estén apenas dorados.



Para el relleno, picar el chocolate blanco en trozos y disponer dentro de un bol. Calentar la crema hasta que rompa el hervor y verter sobre el chocolate picado. Mezclar hasta emulsionar los ingredientes. Dejar enfriar la preparación y añadir el mascarpone junto con el azúcar glass. Mezclar hasta obtener una crema suave y homogénea.



Rellenar las bases con la crema de chocolate y mascarpone. Espolvorear la mitad de la superficie con azúcar flor. Decorar con un copo de crema batida y chocolate blanco rallado.