(6 Porciones)

200 g de fécula de maíz

200 g de azúcar flor

20 g de canela en polvo

250 g de azúcar

200 ml de glucosa

250 ml de agua

2 ramas de canela

Gelatina sin sabor

Canela en polvo, para espolvorear

200 g de fécula de maíz

200 g de azúcar flor

20 g de canela en polvo

250 g de azúcar

200 ml de glucosa

250 ml de agua

2 ramas de canela

Gelatina sin sabor

Canela en polvo, para espolvorear

200 g de fécula de maíz 200 g de azúcar flor 20 g de canela en polvo 250 g de azúcar 200 ml de glucosa 250 ml de agua 2 ramas de canela Gelatina sin sabor Canela en polvo, para espolvorear

Colocar en una olla con mango el azúcar, la glucosa, el agua y las ramas de canela. Llevar a fuego bajo para que la canela suelte su esencia y dejar hervir para hacer un almíbar.

En un bol pequeño, hidratar la gelatina con 120 ml de agua. Una vez que el almíbar llegue a los 116 ºC, retirar las ramas de canela y agregar la gelatina derretida. Mezclar con batidor de alambre.

Colocar la mezcla anterior en la batidora y añadir la canela en polvo mezclada con el azúcar y la fécula. Batir hasta que tome cuerpo y adquiera una consistencia elástica.

Colocar la preparación en el molde que estaba preparado con anterioridad.

Cubrir la preparación con el resto de la mezcla de azúcar y fécula de maíz. Dejar secar por completo y cortar rectángulos. Espolvorear con abundante canela en polvo. Reservar de un día para el otro antes de consumir.



200 g de fécula de maíz 200 g de azúcar flor 20 g de canela en polvo 250 g de azúcar 200 ml de glucosa 250 ml de agua 2 ramas de canela Gelatina sin sabor Canela en polvo, para espolvorear



Colocar en una olla con mango el azúcar, la glucosa, el agua y las ramas de canela. Llevar a fuego bajo para que la canela suelte su esencia y dejar hervir para hacer un almíbar.



En un bol pequeño, hidratar la gelatina con 120 ml de agua. Una vez que el almíbar llegue a los 116 ºC, retirar las ramas de canela y agregar la gelatina derretida. Mezclar con batidor de alambre.



Colocar la mezcla anterior en la batidora y añadir la canela en polvo mezclada con el azúcar y la fécula. Batir hasta que tome cuerpo y adquiera una consistencia elástica.



Colocar la preparación en el molde que estaba preparado con anterioridad.



Cubrir la preparación con el resto de la mezcla de azúcar y fécula de maíz. Dejar secar por completo y cortar rectángulos. Espolvorear con abundante canela en polvo. Reservar de un día para el otro antes de consumir.