(20 Porciones)

1 ½ tazas de harina

½ taza de azúcar

1/3 taza de

mantequilla

1 cucharada de café

instantánea

1 cucharada de agua

caliente

1 yema

1 taza de avellanas

enteras

½ taza de avellanas

partidas al medio

Para la cubierta

1 taza de avellanas

picadas

1 ½ tazas de harina

½ taza de azúcar

1/3 taza de

mantequilla

1 cucharada de café

instantánea

1 cucharada de agua

caliente

1 yema

1 taza de avellanas

enteras

½ taza de avellanas

partidas al medio

Para la cubierta

1 taza de avellanas

picadas

Tamizar la harina sobre un recipiente grande. Agregar el azúcar y la mantequilla fría, cortada en cubos. Unir los ingredientes con las manos, hasta integrarlos por completo

En un recipiente aparte, colocar el café instantáneo. Verter por encima el agua caliente y mezclar un poco, para disolverlo. Realizar un hueco en el centro de la mezcla de harina azúcar y mantequilla. Agregar allí la yema y verter el café disuelto.

Mezclar bien con ayuda de una espátula o de una cuchara de madera. Agregar las avellanas enteras y las partidas. Mezclar con fuerza, hasta que todos los ingredientes formen una pasta.

Retirar la mezcla del recipiente y empezar a amasar con las manos sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Hacerla rodar, para formar un rollo. Esparcir las avellanas picadas sobre la superficie de trabajo y rodar por encima de ellas el rollo de masa. Repetir esta operación hasta cubrirlo completamente con las frutas secas.

Con un cuchillo bien filoso, cortar el rollo en rodajas de alrededor de 2 cm de ancho.

Disponerlas en una bandeja para horno forrada con una plancha de silicona o con papel engrasado. Dejar suficiente espacio entre las galletas ya que crecen durante la cocción. Cocinar en horno precalentado, a temperatura moderada, 180° C, durante 15 minutos. Retirar del horno, dejar pasar el calor fuerte y desmoldar con cuidado. Dejar enfriar a temperatura ambiente.



Tamizar la harina sobre un recipiente grande. Agregar el azúcar y la mantequilla fría, cortada en cubos. Unir los ingredientes con las manos, hasta integrarlos por completo



En un recipiente aparte, colocar el café instantáneo. Verter por encima el agua caliente y mezclar un poco, para disolverlo. Realizar un hueco en el centro de la mezcla de harina azúcar y mantequilla. Agregar allí la yema y verter el café disuelto.



Mezclar bien con ayuda de una espátula o de una cuchara de madera. Agregar las avellanas enteras y las partidas. Mezclar con fuerza, hasta que todos los ingredientes formen una pasta.



Retirar la mezcla del recipiente y empezar a amasar con las manos sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Hacerla rodar, para formar un rollo. Esparcir las avellanas picadas sobre la superficie de trabajo y rodar por encima de ellas el rollo de masa. Repetir esta operación hasta cubrirlo completamente con las frutas secas.



Con un cuchillo bien filoso, cortar el rollo en rodajas de alrededor de 2 cm de ancho.



Disponerlas en una bandeja para horno forrada con una plancha de silicona o con papel engrasado. Dejar suficiente espacio entre las galletas ya que crecen durante la cocción. Cocinar en horno precalentado, a temperatura moderada, 180° C, durante 15 minutos. Retirar del horno, dejar pasar el calor fuerte y desmoldar con cuidado. Dejar enfriar a temperatura ambiente.