(20 Porciones)

Base de nuez

200 g de mantequilla

180 g de azúcar

4 yemas

2 g de polvo para hornear

300 g de harina

1 pizca de sal

100 g de nueces picadas

Mousse de queso y dulce de

leche

125 g de azúcar

40 ml de agua

4 yemas

7 g de gelatina

5 ml de agua

400 g de manjar blanco

repostero

250 g de queso crema tipo

americano

200 ml de crema de leche

Base de nuez

200 g de mantequilla

180 g de azúcar

4 yemas

2 g de polvo para hornear

300 g de harina

1 pizca de sal

100 g de nueces picadas

Mousse de queso y dulce de

leche

125 g de azúcar

40 ml de agua

4 yemas

7 g de gelatina

5 ml de agua

400 g de manjar blanco

repostero

250 g de queso crema tipo

americano

200 ml de crema de leche

Para la base de nuez, batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema blanca. Agregar las yemas y continuar batiendo.

Agregar a la preparación anterior el polvo para hornear con la harina y la sal, previamente tamizados.

Añadir las nueces picadas a la preparación anterior. Continuar batiendo con batidora eléctrica hasta obtener una masa homogénea. Cubrir la masa con papel film y dejar reposar en el refrigerador durante 1 hora.

Retirar la masa del refrigerador y estirar a 2 mm de espesor, con ayuda de un bolillo. Cortar las bases con ayuda de un cortante para repostería. Disponer las masas sobre una bandeja para horno, previamente engrasada, y reservar en el refrigerador hasta que estén bien frías. Cocinar en horno a 180° C por 12 minutos, aproximadamente.

Para el mousse, preparar un almíbar con el azúcar y 40 ml de agua. Hervir a fuego moderado, hasta que alcance 116 °C. En un bol aparte, batir las yemas a blanco. Retirar el almíbar del fuego y volcar sobre las yemas, en forma de hilo. Continuar batiendo hasta que se forme una espuma y la preparación esté a temperatura ambiente.

Añadir la gelatina, previamente hidratada en los 45 ml de agua, el manjar blanco, el queso crema y la crema semibatida con una espátula de goma, para evitar que la preparación pierda la textura espumosa.

Verter en moldes de silicona y reservar en el congelador hasta que la preparación se endurezca. Retirar y desmoldar.

Disponer el mousse sobre las bases de nuez con una espátula pequeña. Decorar con nueces caramelizadas



Para la base de nuez, batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema blanca. Agregar las yemas y continuar batiendo.



Agregar a la preparación anterior el polvo para hornear con la harina y la sal, previamente tamizados.



Añadir las nueces picadas a la preparación anterior. Continuar batiendo con batidora eléctrica hasta obtener una masa homogénea. Cubrir la masa con papel film y dejar reposar en el refrigerador durante 1 hora.



Retirar la masa del refrigerador y estirar a 2 mm de espesor, con ayuda de un bolillo. Cortar las bases con ayuda de un cortante para repostería. Disponer las masas sobre una bandeja para horno, previamente engrasada, y reservar en el refrigerador hasta que estén bien frías. Cocinar en horno a 180° C por 12 minutos, aproximadamente.



Para el mousse, preparar un almíbar con el azúcar y 40 ml de agua. Hervir a fuego moderado, hasta que alcance 116 °C. En un bol aparte, batir las yemas a blanco. Retirar el almíbar del fuego y volcar sobre las yemas, en forma de hilo. Continuar batiendo hasta que se forme una espuma y la preparación esté a temperatura ambiente.



Añadir la gelatina, previamente hidratada en los 45 ml de agua, el manjar blanco, el queso crema y la crema semibatida con una espátula de goma, para evitar que la preparación pierda la textura espumosa.



Verter en moldes de silicona y reservar en el congelador hasta que la preparación se endurezca. Retirar y desmoldar.



Disponer el mousse sobre las bases de nuez con una espátula pequeña. Decorar con nueces caramelizadas