(4 Porciones)

160 g de harina

5 yemas

1 cucharada de aceite de oliva

6 cucharadita de sal

400 g de hojas de espinacas

5 litros de agua

Salsa pesto

160 g de harina

5 yemas

1 cucharada de aceite de oliva

6 cucharadita de sal

400 g de hojas de espinacas

5 litros de agua

Salsa pesto

Colocar la harina sobre la mesa de trabajo o en un bol, en forma de corona. Colocar en el centro las yemas, el aceite de oliva, 1 cucharadita de sal. Triturar en la procesadora las espinacas con 6 cucharadas de agua. Colocar el puré resultante sobre un lienzo limpio, retorcer los extremos y filtrar el zumo. Calentar el zumo de espinacas, sin dejar hervir, y retirar la clorofila que sube a la superficie con un colador de té. El resto agregarlo a la pasta.

Incorporar los ingredientes desde el centro hacia afuera, integrando la harina poco a poco.

Amasar bien hasta obtener una masa lisa y consistente. Envolver en papel film y dejar reposar durante 1 hora.

Espolvorear la superficie de trabajo con harina y estirar la masa elegida en forma rectangular con ayuda de un rodillo.

Espolvorear el rectángulo de pasta estirada con harina. Doblar enrollando los extremos cortos del rectángulo hacia el centro.

Desdoblar los fideos resultantes inmediatamente para que no se peguen. Pasar la hoja del cuchillo por debajo de los fideos cortados, levantar colocando el canto del cuchillo en el centro de los fideos, para desdoblarlos. Llevar a ebullición 5 litros de agua salados con 5 cucharaditas de sal e introducir la pasta. Comprobar la cocción de la pasta, colar y dejar escurrir en un colador. Servir con salsa pesto. Para realizarla, triturar 1 taza de hojas de albahaca junto con 2 dientes de ajo, ½ taza de nueces, y mezclar con ½ taza de aceite de oliva.

Con ayuda de un cuchillo filoso cortar tiras paralelas entre sí, cuidando de que sean del mismo ancho. Para obtener cintas o papardelle, cortar tiras de 1,5 a 2 cm de ancho. Si tiene máquina para pasta, mejor.



Colocar la harina sobre la mesa de trabajo o en un bol, en forma de corona. Colocar en el centro las yemas, el aceite de oliva, 1 cucharadita de sal. Triturar en la procesadora las espinacas con 6 cucharadas de agua. Colocar el puré resultante sobre un lienzo limpio, retorcer los extremos y filtrar el zumo. Calentar el zumo de espinacas, sin dejar hervir, y retirar la clorofila que sube a la superficie con un colador de té. El resto agregarlo a la pasta.



Incorporar los ingredientes desde el centro hacia afuera, integrando la harina poco a poco.



Amasar bien hasta obtener una masa lisa y consistente. Envolver en papel film y dejar reposar durante 1 hora.



Espolvorear la superficie de trabajo con harina y estirar la masa elegida en forma rectangular con ayuda de un rodillo.



Espolvorear el rectángulo de pasta estirada con harina. Doblar enrollando los extremos cortos del rectángulo hacia el centro.



Desdoblar los fideos resultantes inmediatamente para que no se peguen. Pasar la hoja del cuchillo por debajo de los fideos cortados, levantar colocando el canto del cuchillo en el centro de los fideos, para desdoblarlos. Llevar a ebullición 5 litros de agua salados con 5 cucharaditas de sal e introducir la pasta. Comprobar la cocción de la pasta, colar y dejar escurrir en un colador. Servir con salsa pesto. Para realizarla, triturar 1 taza de hojas de albahaca junto con 2 dientes de ajo, ½ taza de nueces, y mezclar con ½ taza de aceite de oliva.



Con ayuda de un cuchillo filoso cortar tiras paralelas entre sí, cuidando de que sean del mismo ancho. Para obtener cintas o papardelle, cortar tiras de 1,5 a 2 cm de ancho. Si tiene máquina para pasta, mejor.