(12 Porciones)

30 g de almidón de maíz

230 g de coco en escamas

180 g de azúcar

3 claras

1 cdita. de esencia de vainilla

Decoración:

100 g de chocolate amargo

100 g de chocolate blanco

 

 

 

 

30 g de almidón de maíz

230 g de coco en escamas

180 g de azúcar

3 claras

1 cdita. de esencia de vainilla

Decoración:

100 g de chocolate amargo

100 g de chocolate blanco

 

 

 

 

Cubrir una placa para horno con papel mantequilla y precalentar el horno a 170° C. Colocar el almidón, el coco, el azúcar, las claras y la esencia de vainilla en un bol adecuado para baño María. Mezclar enérgicamente.

Calentar a baño María (sobre una olla con agua hirviendo) y revolver constantemente hasta que la preparación espese.

Dejar enfriar por 5 minutos y colocar cucharadas de la preparación en la placa ya preparada. Llevar al horno a 170° C y cocinar por 14 minutos.

Picar el chocolate blanco y el chocolate amargo y colocar en boles separados aptos para baño María. Calentar a baño María y evitar que el bol entre en contacto con el agua hirviendo, ya que se dañaría el chocolate. Retirar.

Sumergir una mitad de las masitas hasta el medio en el chocolate derretido blanco, y la otra mitad, en el chocolate fundido amargo. Escurrir dejando el exceso en los mismos recipientes en donde se encuentran los chocolates .

Colocar las masitas sobre una rejilla para que el chocolate se enfríe por completo y se endurezca. Conservar en un lugar fresco.



Cubrir una placa para horno con papel mantequilla y precalentar el horno a 170° C. Colocar el almidón, el coco, el azúcar, las claras y la esencia de vainilla en un bol adecuado para baño María. Mezclar enérgicamente.



Calentar a baño María (sobre una olla con agua hirviendo) y revolver constantemente hasta que la preparación espese.



Dejar enfriar por 5 minutos y colocar cucharadas de la preparación en la placa ya preparada. Llevar al horno a 170° C y cocinar por 14 minutos.



Picar el chocolate blanco y el chocolate amargo y colocar en boles separados aptos para baño María. Calentar a baño María y evitar que el bol entre en contacto con el agua hirviendo, ya que se dañaría el chocolate. Retirar.



Sumergir una mitad de las masitas hasta el medio en el chocolate derretido blanco, y la otra mitad, en el chocolate fundido amargo. Escurrir dejando el exceso en los mismos recipientes en donde se encuentran los chocolates .



Colocar las masitas sobre una rejilla para que el chocolate se enfríe por completo y se endurezca. Conservar en un lugar fresco.