(12 Porciones)

1 kg de camotes

Sal, a gusto

4 yemas

30 g de mantequilla

Pimienta, a gusto

250 g de queso mozzarella

Harina, cantidad necesaria

2 huevos

2 cucharadas de queso rallado

Pan rallado, cantidad necesaria

Aceite para freír, cantidad necesaria

1 kg de camotes

Sal, a gusto

4 yemas

30 g de mantequilla

Pimienta, a gusto

250 g de queso mozzarella

Harina, cantidad necesaria

2 huevos

2 cucharadas de queso rallado

Pan rallado, cantidad necesaria

Aceite para freír, cantidad necesaria

Pelar y lavar los camotes. Cortar en rodajas gruesas y cocer en abundante agua con sal hasta que estén tiernas. Retirar y escurrir muy bien. Colocar los camotes en un recipiente y formar un puré homogéneo presionando varias veces con el prensapuré.

Mezclar el puré de camotes con las yemas, la mantequilla y sal y pimienta a gusto.

Tomar porciones de puré con las manos húmedas y formar esferas.

Presionar en el centro de la esfera con un dedo, formar un hueco y rellenarlo con un trozo de queso. Cerrar nuevamente.

Pasar las esferas por harina y luego por una mezcla de huevos, queso rallado, y sal y pimiento a gusto.

Cubrir la esfera con pan rallado condimentado con sal y pimienta. No presionar demasiado al empanar para evitar que las esferas se deformen.

Freír las croquetas en abundante aceite caliente hasta dorar, girándolas para obtener un dorado parejo. Escurrir sobre papel absorbente.



Pelar y lavar los camotes. Cortar en rodajas gruesas y cocer en abundante agua con sal hasta que estén tiernas. Retirar y escurrir muy bien. Colocar los camotes en un recipiente y formar un puré homogéneo presionando varias veces con el prensapuré.



Mezclar el puré de camotes con las yemas, la mantequilla y sal y pimienta a gusto.



Tomar porciones de puré con las manos húmedas y formar esferas.



Presionar en el centro de la esfera con un dedo, formar un hueco y rellenarlo con un trozo de queso. Cerrar nuevamente.



Pasar las esferas por harina y luego por una mezcla de huevos, queso rallado, y sal y pimiento a gusto.



Cubrir la esfera con pan rallado condimentado con sal y pimienta. No presionar demasiado al empanar para evitar que las esferas se deformen.



Freír las croquetas en abundante aceite caliente hasta dorar, girándolas para obtener un dorado parejo. Escurrir sobre papel absorbente.