(4 Porciones)

8 costillas de cordero

100 cc de aceite de oliva

50 cc de vinagre de vino

1 cucharada de mostaza

Hierbas frescas (tomillo, orégano y romero)

Sal y pimienta

250 g de pan rallado

Ralladura de 2 limones

2 cucharadas de hierbas frescas picadas

2 huevos

Aceite, para freír

8 costillas de cordero

100 cc de aceite de oliva

50 cc de vinagre de vino

1 cucharada de mostaza

Hierbas frescas (tomillo, orégano y romero)

Sal y pimienta

250 g de pan rallado

Ralladura de 2 limones

2 cucharadas de hierbas frescas picadas

2 huevos

Aceite, para freír

Mezclar en un bol el aceite de oliva con el vinagre, la mostaza y perfumar con hierbas frescas. Salpimentar a gusto.

Ubicar las costillas en una fuente y bañarlas con el adobo del paso anterior. Dejar reposar 2 horas en el refrigerador.

Mezclar el pan rallado con la ralladura de limón y las hierbas frescas picadas

Sumergir en huevo batido las costillas escurridas y secas.

Empanar las costillas con la mezcla de pan rallado.

Freír las piezas en abundante aceite caliente hasta dorar de ambos lados. Escurrir sobre papel absorbente y servir.



Mezclar en un bol el aceite de oliva con el vinagre, la mostaza y perfumar con hierbas frescas. Salpimentar a gusto.



Ubicar las costillas en una fuente y bañarlas con el adobo del paso anterior. Dejar reposar 2 horas en el refrigerador.



Mezclar el pan rallado con la ralladura de limón y las hierbas frescas picadas



Sumergir en huevo batido las costillas escurridas y secas.



Empanar las costillas con la mezcla de pan rallado.



Freír las piezas en abundante aceite caliente hasta dorar de ambos lados. Escurrir sobre papel absorbente y servir.