(4 Porciones)

500 g de fideos caracoles

(los más grandes que encuentre)

Aceite

1 cebolla

50 g de tocino

ahumado

250 g de

espinacas blanqueadas

250 g de ricota

40 g de queso rallado

Sal, pimienta y nuez

moscada

500 g de fideos caracoles

(los más grandes que encuentre)

Aceite

1 cebolla

50 g de tocino

ahumado

250 g de

espinacas blanqueadas

250 g de ricota

40 g de queso rallado

Sal, pimienta y nuez

moscada

Cocer la pasta en una olla con abundante agua hirviendo con sal hasta que estén al dente. Escurrir y reservar.

Calentar 1 cucharada de aceite en un sartén y dorar la cebolla y el tocino picados. Cocer a fuego medio, removiendo durante 3 minutos.

Agregar las espinacas blanqueadas en agua hirviendo y picadas. Saltear a fuego medio durante 2 minutos.

Retirar del fuego, colocar la preparación en un bol y mezclar con el ricota hasta homogeneizar. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada a gusto.

Aceitar una fuente para horno y disponer allí las caracolas cocidas con la abertura hacia arriba, una al lado de la otra para que se sostengan entre sí.

Rellenar cada caracola con cucharadas de la preparación de espinaca y ricota. Espolvorear con queso rallado. Verter aceite de oliva en forma de hilo sobre la pasta rellena. Espolvorear con queso rallado y gratinar en horno caliente durante 4 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Si se desea, servir sobre salsa de tomate.



Cocer la pasta en una olla con abundante agua hirviendo con sal hasta que estén al dente. Escurrir y reservar.



Calentar 1 cucharada de aceite en un sartén y dorar la cebolla y el tocino picados. Cocer a fuego medio, removiendo durante 3 minutos.



Agregar las espinacas blanqueadas en agua hirviendo y picadas. Saltear a fuego medio durante 2 minutos.



Retirar del fuego, colocar la preparación en un bol y mezclar con el ricota hasta homogeneizar. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada a gusto.



Aceitar una fuente para horno y disponer allí las caracolas cocidas con la abertura hacia arriba, una al lado de la otra para que se sostengan entre sí.



Rellenar cada caracola con cucharadas de la preparación de espinaca y ricota. Espolvorear con queso rallado. Verter aceite de oliva en forma de hilo sobre la pasta rellena. Espolvorear con queso rallado y gratinar en horno caliente durante 4 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Si se desea, servir sobre salsa de tomate.