(6 Porciones)

1 cebolla

1 diente de ajo (opcional)

2 ramas de apio

1 zanahoria

3 cucharadas de aceite de oliva

375 g (1 y ½ taza) de carne de pollo molida

Sal y pimienta, a gusto

1 huevo

1 cucharada de perejil

1 masa básica al huevo

200 ml (3/4 de taza) de salsa de tomate

150 ml (2/3 de taza) de crema de leche

120 g (1/2 taza) de quesillo (queso fresco)

60 g (dos cucharadas) de queso parmesano rallado

 

1 cebolla

1 diente de ajo (opcional)

2 ramas de apio

1 zanahoria

3 cucharadas de aceite de oliva

375 g (1 y ½ taza) de carne de pollo molida

Sal y pimienta, a gusto

1 huevo

1 cucharada de perejil

1 masa básica al huevo

200 ml (3/4 de taza) de salsa de tomate

150 ml (2/3 de taza) de crema de leche

120 g (1/2 taza) de quesillo (queso fresco)

60 g (dos cucharadas) de queso parmesano rallado

 

Para el relleno, dorar la cebolla, el diente de ajo (opcional), las ramas de apio y la zanahoria finamente picados en un sartén con aceite de oliva. Una vez que estén tiernos y añadir la carne de pollo molida. Salpimentar a gusto.

Pasar por el procesador de alimentos el relleno, colocarlo en un bol y añadir el huevo semibatido. Aromatizar con el perejil picado. Mezclar bien y reservar.

Estirar la masa para pasta rellena hasta que esté delgada y cortar rectángulos de 7 x 14 cm. Cocinarlos durante 2 minutos en abundante agua hirviendo con sal.

Extender los rectángulos escurridos sobre un lienzo húmedo. Colocar el relleno sobre uno de los extremos y enrollar.

Colocar salsa de tomate en la base de una fuente para horno y disponer sobre ella los canelones, uno al lado del otro, sin que quede espacio entre ellos, para que no se desarmen.

Mezclar la crema de leche con el quesillo y el queso parmesano; distribuir sobre los canelones. Hornear a 200°C durante 20 minutos o hasta que la superficie esté gratinada y servir.



Para el relleno, dorar la cebolla, el diente de ajo (opcional), las ramas de apio y la zanahoria finamente picados en un sartén con aceite de oliva. Una vez que estén tiernos y añadir la carne de pollo molida. Salpimentar a gusto.



Pasar por el procesador de alimentos el relleno, colocarlo en un bol y añadir el huevo semibatido. Aromatizar con el perejil picado. Mezclar bien y reservar.



Estirar la masa para pasta rellena hasta que esté delgada y cortar rectángulos de 7 x 14 cm. Cocinarlos durante 2 minutos en abundante agua hirviendo con sal.



Extender los rectángulos escurridos sobre un lienzo húmedo. Colocar el relleno sobre uno de los extremos y enrollar.



Colocar salsa de tomate en la base de una fuente para horno y disponer sobre ella los canelones, uno al lado del otro, sin que quede espacio entre ellos, para que no se desarmen.



Mezclar la crema de leche con el quesillo y el queso parmesano; distribuir sobre los canelones. Hornear a 200°C durante 20 minutos o hasta que la superficie esté gratinada y servir.