(4 Porciones)

1 kg de papas

Sal y pimienta a gusto

60 g (1/4 de taza) de mantequilla

4 yemas de huevo

180 g (3/4 de taza) de queso fresco

80 g (1/3 de taza) de jamón

Harina

2 huevos

2 cdas de queso rallado

lPan rallado, cantidad necesaria

Aceite, para freír

1 kg de papas

Sal y pimienta a gusto

60 g (1/4 de taza) de mantequilla

4 yemas de huevo

180 g (3/4 de taza) de queso fresco

80 g (1/3 de taza) de jamón

Harina

2 huevos

2 cdas de queso rallado

lPan rallado, cantidad necesaria

Aceite, para freír

Pelar las papas y cortarlas en cubos grandes. Cocerlas con abundante agua con sal hasta que resulten tiernas. Retirar y escurrir muy bien.

Acomodarlas en un recipiente, agregar las yemas, la mantequilla y sal y pimienta. Moler hasta formar puré. Tomar porciones de puré con las manos y formar esferas.

Presionar el centro de la esfera con un dedo, formar un hueco y rellenarlo con un trozo de queso fresco y un poco de jamón picado. Cerrar.

Pasar las esferas por harina y luego por una mezcla de huevos, queso rallado y sal y pimienta a gusto

Cubrir la esfera con pan rallado condimentado con sal y pimienta. No presionar demasiado para evitar que se deformen.

Freír las bolas, completamente secas, en abundante aceite caliente hasta dorar, girándolas para obtener un dorado parejo. Retirar y escurrir sobre papel absorbente.



Pelar las papas y cortarlas en cubos grandes. Cocerlas con abundante agua con sal hasta que resulten tiernas. Retirar y escurrir muy bien.



Acomodarlas en un recipiente, agregar las yemas, la mantequilla y sal y pimienta. Moler hasta formar puré. Tomar porciones de puré con las manos y formar esferas.



Presionar el centro de la esfera con un dedo, formar un hueco y rellenarlo con un trozo de queso fresco y un poco de jamón picado. Cerrar.



Pasar las esferas por harina y luego por una mezcla de huevos, queso rallado y sal y pimienta a gusto



Cubrir la esfera con pan rallado condimentado con sal y pimienta. No presionar demasiado para evitar que se deformen.



Freír las bolas, completamente secas, en abundante aceite caliente hasta dorar, girándolas para obtener un dorado parejo. Retirar y escurrir sobre papel absorbente.