(12 Porciones)

200 g de galletas

de vainilla

180 g de

mantequilla

Crema de mascarpone

200 g de queso

mascarpone

Ralladura de 1 limón

2 cdas de mermelada

de frutillas

250 g de cerezas

frescas

Hojas de menta, para

Decorar

200 g de galletas

de vainilla

180 g de

mantequilla

Crema de mascarpone

200 g de queso

mascarpone

Ralladura de 1 limón

2 cdas de mermelada

de frutillas

250 g de cerezas

frescas

Hojas de menta, para

Decorar

Procesar las galletas de vainilla durante unos minutos hasta obtener un polvo.

Mezclar el polvo de galletas con la mantequilla derretida con una espátula de goma hasta formar una pasta. Distribuir la mezcla en moldes individuales de tartaletas. Cocinar durante 5 minutos en el horno a 180 ° C. Retirar, dejar enfriar y reservar.

Para la crema de mascarpone, mezclar el queso con la ralladura de limón y la mermelada hasta obtener una crema homogénea.

Disponer la preparación dentro de una manga de repostería. Cubrir las tartaletas con una abundante porción de crema de mascarpone, trabajando con la manga en círculos.

Cortar las cerezas en mitades y ubicarlas por encima de la crema. completar con una cereza entera.

Por último, decorar con hojas de menta fresca.



Procesar las galletas de vainilla durante unos minutos hasta obtener un polvo.



Mezclar el polvo de galletas con la mantequilla derretida con una espátula de goma hasta formar una pasta. Distribuir la mezcla en moldes individuales de tartaletas. Cocinar durante 5 minutos en el horno a 180 ° C. Retirar, dejar enfriar y reservar.



Para la crema de mascarpone, mezclar el queso con la ralladura de limón y la mermelada hasta obtener una crema homogénea.



Disponer la preparación dentro de una manga de repostería. Cubrir las tartaletas con una abundante porción de crema de mascarpone, trabajando con la manga en círculos.



Cortar las cerezas en mitades y ubicarlas por encima de la crema. completar con una cereza entera.



Por último, decorar con hojas de menta fresca.