(12 Porciones)

Para el relleno

1 kg de manzanas verdes

Mantequilla, cantidad necesaria

100 g de miel

1 ramita de canela

Agua, cantidad necesaria

 

Para la cubierta

200 g de mantequilla

200 g de harina

200 g de azúcar

1 cucharada de canela en polvo

Azúcar flor y canela, para decorar

Para el relleno

1 kg de manzanas verdes

Mantequilla, cantidad necesaria

100 g de miel

1 ramita de canela

Agua, cantidad necesaria

 

Para la cubierta

200 g de mantequilla

200 g de harina

200 g de azúcar

1 cucharada de canela en polvo

Azúcar flor y canela, para decorar

Para la masa, batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema. Agregar los huevos, uno a uno y batir bien después de cada incorporación. Incorporar la harina tamizada con la sal y formar la masa sin batir o amasar demasiado. Cubrirla con papel film y dejar reposar en el refrigerador durante 30 minutos.

Estirar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada con ayuda de un rodillo. Cubrir la ase de un molde rectangular de 20 x 30 cm, previamente engrasado. Cocinar en horno precalentado, a temperatura moderada, 180°C, hasta que la superficie esté dorada. Retirar.

Para el relleno, pelar las manzanas, retirar las semillas y cortarlas en cubos pequeños. Colocar las manzanas en una sartén o en una olla con un trozo pequeño de mantequilla. Cocinar durante 5 minutos o hasta dorar ligeramente. Agregar la miel y la ramita de canela. Cocinar sobre fuego suave hasta que las manzanas estén tiernas. De ser necesario, agregar agua. Dejar enfriar en la misma olla.

Para la cubierta, colocar la mantequilla, la harina, el azúcar y la canela en polvo en un recipiente. Trabajar con las manos hasta obtener una mezcla arenosa.

Distribuir el relleno sobre la masa cocida. Extenderlo en forma pareja con ayuda de una espátula o con el revés de una cuchara.

Espolvorear con la cubierta y llevar al horno a temperatura alta, 200 °C, hasta gratinar. Dejar entibiar, cortar en cuadrados y espolvorear con azúcar flor y un poco de canela.



Para la masa, batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema. Agregar los huevos, uno a uno y batir bien después de cada incorporación. Incorporar la harina tamizada con la sal y formar la masa sin batir o amasar demasiado. Cubrirla con papel film y dejar reposar en el refrigerador durante 30 minutos.



Estirar la masa sobre una superficie ligeramente enharinada con ayuda de un rodillo. Cubrir la ase de un molde rectangular de 20 x 30 cm, previamente engrasado. Cocinar en horno precalentado, a temperatura moderada, 180°C, hasta que la superficie esté dorada. Retirar.



Para el relleno, pelar las manzanas, retirar las semillas y cortarlas en cubos pequeños. Colocar las manzanas en una sartén o en una olla con un trozo pequeño de mantequilla. Cocinar durante 5 minutos o hasta dorar ligeramente. Agregar la miel y la ramita de canela. Cocinar sobre fuego suave hasta que las manzanas estén tiernas. De ser necesario, agregar agua. Dejar enfriar en la misma olla.



Para la cubierta, colocar la mantequilla, la harina, el azúcar y la canela en polvo en un recipiente. Trabajar con las manos hasta obtener una mezcla arenosa.



Distribuir el relleno sobre la masa cocida. Extenderlo en forma pareja con ayuda de una espátula o con el revés de una cuchara.



Espolvorear con la cubierta y llevar al horno a temperatura alta, 200 °C, hasta gratinar. Dejar entibiar, cortar en cuadrados y espolvorear con azúcar flor y un poco de canela.