(12 Porciones)

450 g de nueces picadas

100 g de azúcar

1 cucharadita de canela molida

6 laminas de masa filo

Mantequilla, cantidad necesaria

350 g de miel

450 g de nueces picadas

100 g de azúcar

1 cucharadita de canela molida

6 laminas de masa filo

Mantequilla, cantidad necesaria

350 g de miel

Aparte de nueces y azúcar el baklava lleva un toque de canela. Mezclar en un bol las nueces picadas con el azúcar y la canela molida. Reservar.

Cortar láminas de masa filo de la misma medida que un molde rectangular para horno. Colocar una lámina de masa en la base y pincelar con mantequilla derretida. Repetir hasta tener 6 capas de masa.

Distribuir 1/4 de la mezcla de nueces, extender en forma pareja, colocar encima otra hoja de masa engrasada y repetir hasta utilizar todo el relleno.

Colocar las últimas capas de masa sobre el relleno y pincelar con mantequilla derretida. Con un cuchillo filoso cortar líneas oblicuas a la fuente y paralelas entre sí, separadas por 3 cm; la profundidad de los cortes debe llegar sólo hasta la mitad de las capas.

Cortar líneas paralelas al lado más largo de la fuente, separadas por 3 cm, siempre con una profundidad que llegue a la mitad de las capas.

Realizar cortes paralelos al lado más corto de la fuente y separados entre sí por 3 cm; mantener la profundidad de los cortes anteriores. Cocer en horno a 150° C durante 80 minutos.

Retirar del horno, verter 350 g de miel caliente sobre el baklava y distribuirla bien para que penetre en los cortes. Dejar enfriar hasta que tome temperatura ambiente.



Aparte de nueces y azúcar el baklava lleva un toque de canela. Mezclar en un bol las nueces picadas con el azúcar y la canela molida. Reservar.



Cortar láminas de masa filo de la misma medida que un molde rectangular para horno. Colocar una lámina de masa en la base y pincelar con mantequilla derretida. Repetir hasta tener 6 capas de masa.



Distribuir 1/4 de la mezcla de nueces, extender en forma pareja, colocar encima otra hoja de masa engrasada y repetir hasta utilizar todo el relleno.



Colocar las últimas capas de masa sobre el relleno y pincelar con mantequilla derretida. Con un cuchillo filoso cortar líneas oblicuas a la fuente y paralelas entre sí, separadas por 3 cm; la profundidad de los cortes debe llegar sólo hasta la mitad de las capas.



Cortar líneas paralelas al lado más largo de la fuente, separadas por 3 cm, siempre con una profundidad que llegue a la mitad de las capas.



Realizar cortes paralelos al lado más corto de la fuente y separados entre sí por 3 cm; mantener la profundidad de los cortes anteriores. Cocer en horno a 150° C durante 80 minutos.



Retirar del horno, verter 350 g de miel caliente sobre el baklava y distribuirla bien para que penetre en los cortes. Dejar enfriar hasta que tome temperatura ambiente.