(8 Porciones)

280 g de claras

125 g de azúcar

5 g de sal

1 cucharadita de

esencia de vainilla

320 g de pistachos

molidos

60 g de harina

Azúcar flor, para

espolvorear

Crema de mascarpone

200 g de queso

mascarpone

40 g de azúcar flor

Jugo de 1 limón

Frutillas maceradas

150 g de frutillas

50 g de azúcar

2 cucharadas de oporto

Decoración

50 g de pistachos

molidos

Tiritas de piel de 1 limón

280 g de claras

125 g de azúcar

5 g de sal

1 cucharadita de

esencia de vainilla

320 g de pistachos

molidos

60 g de harina

Azúcar flor, para

espolvorear

Crema de mascarpone

200 g de queso

mascarpone

40 g de azúcar flor

Jugo de 1 limón

Frutillas maceradas

150 g de frutillas

50 g de azúcar

2 cucharadas de oporto

Decoración

50 g de pistachos

molidos

Tiritas de piel de 1 limón

Batir las claras a nieve. Añadir el azúcar y la sal en forma de lluvia y continuar batiendo hasta obtener un merengue. Añadir la esencia de vainilla. Incorporar los pistachos molidos y la harina con movimientos envolventes hasta integrar.

Volcar la preparación dentro de un molde rectangular engrasado y enharinado. Hornear a 170° C durante 35 minutos, aproximadamente.

Retirar, dejar enfriar y espolvorear con azúcar flor. Cortar discos de 7 cm de diámetro y reservar.

Para la crema de mascarpone, mezclar el queso junto con el azúcar flor y el jugo de limón hasta obtener una crema suave y lisa. Disponer dentro de una manga con boquilla lisa y reservar en el refrigerador hasta el momento de su utilización.

Para las frutillas maceradas, colocar la fruta lavada dentro de un recipiente junto con el azúcar y el oporto. Mezclar y dejar reposar durante unos minutos.

Colocar un copo de la crema de mascarpone sobre el bizcocho de pistachos y una frutilla macerada por encima. Decorar con pistachos molidos y tiritas de piel de limón.



Batir las claras a nieve. Añadir el azúcar y la sal en forma de lluvia y continuar batiendo hasta obtener un merengue. Añadir la esencia de vainilla. Incorporar los pistachos molidos y la harina con movimientos envolventes hasta integrar.



Volcar la preparación dentro de un molde rectangular engrasado y enharinado. Hornear a 170° C durante 35 minutos, aproximadamente.



Retirar, dejar enfriar y espolvorear con azúcar flor. Cortar discos de 7 cm de diámetro y reservar.



Para la crema de mascarpone, mezclar el queso junto con el azúcar flor y el jugo de limón hasta obtener una crema suave y lisa. Disponer dentro de una manga con boquilla lisa y reservar en el refrigerador hasta el momento de su utilización.



Para las frutillas maceradas, colocar la fruta lavada dentro de un recipiente junto con el azúcar y el oporto. Mezclar y dejar reposar durante unos minutos.



Colocar un copo de la crema de mascarpone sobre el bizcocho de pistachos y una frutilla macerada por encima. Decorar con pistachos molidos y tiritas de piel de limón.